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HISTORIA

Insularidad dominico-haitiana: distorsiones históricas

Asombro, es lo que me provoca observar el pueril e irracional debate, que sobre la figura e imagen histórica del prócer de la Independencia nacional haitiana y protagonista de la emancipación de la esclavitud, Jean Jacques Desalinnes, escenifican diversos sectores políticos y académicos vinculados a la UASD.

Prof. José Vásquez Romero  |  29 de octubre de 2014 (00:31 h.)
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Homenaje a Dessaline UASD
Homenaje a Dessaline UASD

Sí, asombro, porque si se tratase simplemente de “Luís el gallo”, un redomado conservador y politiquero sin brillo intelectual, la situación sería comprensible. Pero observar, a quienes creí verdaderos académicos, protagonizar una actitud neo-trujillista tan destemplada y desconocedora de la historia insular, en la Primada de América, da mucha lástima y vergüenza nacional e internacional.

En primer lugar, Dessalinnes jamás pudo atentar contra la soberanía nacional dominicana, porque en el año 1805, cuando éste paladín de la independencia de la vecina colonia de Saint Domingue se enfrentó a las tropas de Jean Luís Ferrand, gobernador francés en la parte Este de Santo Domingo, quien restituyó la esclavitud con saldos trágicos, a la Trinitaria, primera organización política con un claro plan de independencia y soberanía le faltaban 33 años para ser fundada.

 

En segundo lugar, Dessalinnes, lejos de actuar como un verdugo de las masas oprimidas de la parte este, hoy República Dominicana, actuó como su defensor y emancipador. Es decir, a lo que vino Desalinnes fue a romper las cadenas de la esclavitud en contra de esclavistas franceses y españoles. En consecuencia, quienes pagaron con sangre su condición de esclavistas fueron aquellos que en el Norte de la actual República Dominicana, se resistieron a liberar sus esclavos, que eran propiedades como otras cosas cualesquiera de sus amos.

De modo que, quienes ignorando la verdad y la realidad histórica, seducidos por un fanatismo y pseudo patriotismo politiquero, que nada aporta a la convivencia pacífica de ambos pueblos, no se dan cuenta, por su supina ignorancia, que están haciendo causa común con los esclavistas de entonces.

Dessalinnes es un héroe insular, continental y mundial, pues protagonizó, como buen sucesor de Toussaint Louverture la primera Revolución antiesclavista triunfal en América, además de la única República negra en el Mundo.

El pueblo haitiano nunca ha sido enemigo del pueblo dominicano. Tanto es así que, la propia guerra separatista o de Independencia, fue obra de ambos pueblos. Es decir, el derrocamiento de la dictadura de Jean Pierre Boyer fue el resultado de la alianza entre Reformistas haitianos encabezados por Charles Herard y los Trinitarios encabezados por Juan pablo Duarte. Recuérdese que Mella viajó como delegado político al vecino Haití para llevar a efecto el plan conspirativo que derribaría la sangrienta dictadura de Boyer. También nos brindaron su respaldo durante la Guerra Restauradora.

Ahora bien, en cuanto al carácter cruel que se le atribuye a Dessalinnes frente a los esclavistas, qué se quiere: que los esclavos les llevaran flores a sus verdugos? Por favor, hay que estar muy descontextualizados para escribir y decir tantas cosas insólitas como las que afirman ciertos académicos de la universidad más antigua del Nuevo Mundo. Hay que ser un desconocedor visceral de la historia o ser un fanático patológico.

Además, en una guerra tan cruenta de carácter racial, como la define Bosch, en la que evidentemente hubo mucho odio y sed de venganza lo menos que se puede esperar es que los vencedores exterminen a los vencidos. Es que la tragedia de la esclavitud solo la pueden sentir y experimentar los esclavos. Por eso y por mucho, el pueblo haitiano merece todo nuestro respeto admiración y reconocimiento histórico. Claro, un conservador y reaccionario a ultranza no puede entender estas cosas.

Con actitudes bochornosas como las esgrimidas en la biblioteca no se construye la identidad, eso es una aberración. Porque la UASD es una institución plural, democrática, solidaria y abierta a todas las corrientes de pensamiento. Me gustaría saber si esos valientes que hacen politiquería con su falso patriotismo, asumen eventualmente similar conducta frente a los gringos, que sí tienen verdaderas deudas históricas con el pueblo dominicano, por mancillar en varias ocasiones nuestra dignidad y soberanía dominicanos, que si han vulnerado y ultrajado nuestras instituciones democráticas. Dudo que se proceda con tanta rabia.

El trujillismo, no es un reconocimiento expreso de tal condición, es una actitud que se manifiesta en términos de la intolerancia y los prejuicios más irracionales. La UASD debe reivindicarse, no debe dejarse doblegar ni mucho menos permitir que sectores recalcitrantes de la ultraderecha le tracen su agenda. La UASD tiene que reencontrarse con sus principios. No hacerlo es colocarse de espalda a la historia.

Además, quienes debutan con tal predisposición frente al pueblo haitiano, son herederos de Pedro Santana, que fue enemigo irreconciliable de ese pueblo por un problema de venganza de la sangre de su padre, quien fue víctima de confrontaciones fronterizas con las autoridades del Oeste. En cambio, no son duartistas, dado que el patricio jamás se expresó con desdén a este pueblo, porque por lo contrario, era un auténtico humanista que amaba y admiraba al heroico pueblo haitiano, según lo atestigua su ideario.

Quiero dejar claro, que no temo al chantaje de las probables acusaciones de pro-haitianismo o de haitianófilo que se pudiesen esgrimir en mi contra, ante la ausencia de argumentos convincentes, porque lo único que me interesa e importa es la verdad histórica; la cual algunos distorsionan por ignorancia y/o por irresponsabilidad u “holgazanería”?

Soy plenamente conciente de que, desde el punto de vista antropológico, entre ambos pueblos hay ostensibles diferencias; sobre todo las que atañen a su cultura: lengua, religión, fiestas tradicionales, tradiciones culinarias, artísticas, políticas, jurídicas, etc. No obstante, esa condición producto de circunstancias históricas distintas, no debe ser utilizado como ardid para intentar interiorizar o despreciar a un pueblo hermano, de una grandeza y un heroísmo irrefutables.

No tienen fundamento los temores de que, permitir una conmemoración en la Primada contribuye a materializar el supuesto plan de unificar políticamente la Isla, o de allanar el camino hacia la “mítica invasión” de la que hablan los patrioteros y mitómanos, encabezados por los Castillo y otros racistas haitianófobos que les siguen.

José L. Vásquez Romero
Antropólogo e Historiador