12:05 h. Martes, 28 de enero de 2020
POLíTICA

Un verdadero sindicato está presente donde están aquellos que sufren injusticia.

FAPROUASD debe ser ese espacio en el que todos los docentes pensemos cuando se nos presente un  problema, conscientes de que allí existen unos dirigentes dispuestos a construir  una solución para ti.

El Profesor William Gregorio Mejía Chalas, es un buen amigo y lo hemos acompañado, a él y su familia, en todo el proceso. Precisamente ese acompañamiento, es el que nos lleva a conocer la penosa realidad que vivimos los profesores y profesoras cuando el azar nos coloca en una encrucijada como en la que se encuentra nuestro hermano. Cuando la desgracia llega a la casa de un docente no llega sola, llega acompañada de la mala noticia de que la institución para la que ha trabajado todo el tiempo no le interesa tu nueva realidad.

Prof. Eulogio Silverio  |  19 de marzo de 2015 (14:33 h.)
Más acciones:

Una semana después de estar detenido aparece el jurídico de la UASD, pregunta algunos asuntos técnicos y rinde un informe a la institución recomendando que te suspendan sin disfrute de sueldo hasta que la justicia se pronuncie.

A partir de este momento el docente de la UASD y su familia queda abandonado a su suerte, desde el punto de vista institucional. De manera particular su grupo de amigos más cercanos expresarán de mil formas su acostumbrada solidaridad. Pero institucionalmente está abandonado a su suerte. No importa que este servidor tenga 20 años de labor eficiente y honesta para la institución.

Asumiendo que es correcto lo que hace la institución con el docente en desgracia.  ¿Es correcto que FAPROUASD asuma esa misma visión? ¿Es correcto que un sindicato se comporte como el patrono?

Entendemos que el papel de un verdadero y auténtico sindicato es y ha sido, desde el inicio de los tiempos, defender los derechos adquiridos de sus asociados, organizar y dirigir la lucha en pro de  lograr nuevas y mejores conquistas. Un sindicato construye soluciones viables para su gente. Nunca los abandona a su suerte.

FAPROUASD debe dejar de ser una organización que toma vigencia en los escasos y esporádicos momentos en que la gran mayoría no aguanta más y reclama a gritos un aumento salariar. Un verdadero sindicalista está presente, donde está su gente, sobre todo donde están aquellos que sufren injusticia.